Un artículo de Sara Ledo del periódico

  • Hasta 70 compañías turísticas se unen en un gran proyecto tractor presentado el martes al Ministerio de Industria

Grandes cadenas hoteleras como Meliá, Barceló, NH, RIU, Iberostar, Palladium o Room Mate lideran un gran proyecto de inversión de 5.800 millones de euros que pretenden «redefinir» la cadena de valor del sector turístico bajo el paraguas de la sostenibilidad y la digitalización con apoyo de los fondos del Plan Europeo de Recuperación. El proyecto fue presentado este martes en la Manifestación de Interés del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

El turismo ha sido el sector más afectado por la crisis del coronavirus debido al cierre de fronteras y las restricciones de movilidad en España y en otros países europeos con una caída de la actividad turística del 80% en 2020. «Nosotros trabajamos con el sector y pensamos, ¿cómo puede ser que el sector más afectado no se esté movilizando para conseguir fondos cuando hay otros que no han sufrido tanto los efectos de la Covidien-19 y sí están movilizados? », explica Albert Farré-Escofet, Responsable nacional de negocio de FIN Group, Una consultora especializada en I + D + I que ha promovido el proyecto. A partir de allí, FI Group se puso en contacto con diferentes empresas para identificar las iniciativas, Tanto individuales como colectivas, que tenían pensado poner en marcha para impulsar su transformación.

En total, se han logrado juntar hasta 70 empresas, una masa crítica que, como aseguran en un comunicado Meliá y Barceló, «nunca antes se había llegado para un sector« tradicionalmente poco cohesionado ». El núcleo duro de la iniciativa son las grandes cadenas hoteleras como Meliá, Barceló, NH, RIU, Iberostar, Palladium, Room Mate, Catalonia o Med Playa. Pero uno de los objetivos era crear un proyecto «transversal», por ello, se incluyen actores de toda la cadena, así como un conjunto de pymes. Entre los grandes nombres destacan grupos turísticos como Aburría y Globalia; distribuidores como Logitravel, Atrápalo, Hotelbeds o TUI Spain; aerolíneas como Air Europa, Evelop o World2Fly; proveedores tecnológicos como Accenture, TIRME, Brújula o TravelCompositor; asociaciones como Exceltur, Turistec, Tecnalia o UIB; fondos de inversión como Azora, e incluso empresas de otros sectores como Iberdrola, Sampol o Estrella Obras.

Como explica Farré-Escofet, «la presentación de este proyecto no garantiza que estas empresas tengan que recibir ayudas ni tampoco que aquellas empresas no incluidas en el proyecto estén inhabilitadas para recibirlas». Sino que se trata de una «declaración de intenciones» sobre cuáles son las inversiones previstas para la industria, para que, posteriormente, el Gobierno sea quien defina las áreas de interés para las futuras convocatorias de ayudas para proyectos estratégicos (perte).

El objetivo del proyecto es redefinir el turismo sobre los pilares de la sostenibilidad, la diversificación del producto y la digitalizaciónretos del sector incluso antes de la pandemia y que ahora se quiere impulsar con la ayuda de los fondos europeos a través de cuatro vectores: el turismo inteligente, la economía circular, la eficiencia energética y la disminución de la huella de carbono y la construcción sostenible y transformación de destinos.

En cada uno de estos cuatro ejes, la propuesta señala acciones «individuales» a realizar por las empresas participantes, y «transversales», o acciones cooperativas y plataformas tecnológicas a implementar para la cadena de valor. Entre las cuales, según expone Farré-Escofet, potenciar el software aplicado al viaje del turista para «saber qué intereses tiene, qué le gusta y qué le encaja del país». también construir hoteles más eficientes y sostenibles y que apuesten por la circularidad, con residuos casi cero, así como que los hoteles consuman los productos de los agricultores próximos. Reducir elestacionalidad de algunos destinos para hacer «que estos sitios no queden desiertos en invierno» y que haya buena conexión de 5G o revitalizar aquellas zonas turísticas maduras que, en su momento, fueron grandes polos turísticos. Además, se apuesta por la capacitación del personal turístico; la inclusión de gente excluida de la sociedad dentro de la cadena de servicio y personal o eliminar «tópico» que los camareros de piso sean mujeres y no hombres.

 

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